La verdad: Periodismo político y Cate Blanchett

Víspera de las elecciones estadounidenses de 2004. El país se encuentra inmerso en la guerra contra Iraq y Afganistán y todo apunta a que George W. Bush va a ser reelegido presidente de los Estados Unidos. La productora de noticias de la CBS Mary Mapes (Cate Blanchett) y su socio, el presentador Dan Rather (Robert Redford), descubren una historia que podría cambiar el curso de las elecciones. La emisión de un programa especial con la información desata una tormenta informativa que llevará a Mapes y Rather a pelear para demostrar la veracidad de su noticia y defender los valores de la verdad por encima de los intereses políticos y económicos que se esconden detrás de los medios de comunicación.

Presentada en septiembre en el Festival de Toronto, ‘La verdad’ de la ópera prima de James Vanderbilt, guionista de ‘Zodiac’ y‘The Amazing Spiderman’, que se basa en el libro Truth and Duty: the Press, the President, and the Privilege of Power de Mary Mapes, y que él mismo se ha encargado de adaptar. Para el director «era como una peli de submarinos: tienes a un grupo variopinto de personas apretadas como en una lata de sardinas, parloteando con su críptica jerga, pero la película no se detiene a explicártelo, tienes que seguirla sobre la marcha».

Como en la ‘The Newsroom’ de Sorkin, ‘La verdad’ hace apología del periodismo más puro, más impecable. El tema político que aborda -Bush y la Guardia Nacional- posiblemente no sea conocido por la gran mayoría del público fuera de Estados Unidos, y carece de la fuerza suficiente como para resultar entretenido. Vanderbilt se equivoca al dotar a la historia de una exactitud absoluta, y la película resulta demasiado lineal. Pero el trabajo de Cate Blanchett consigue compensar estos defectos. Blanchett hace suya la película y roza la perfección interpretando a Mapes. La actriz empequeñece al resto del reparto, dotando al personaje de la cantidad necesaria de intensidad para equilibrar la falta de la misma durante los 121 minutos de metraje de la cinta.

Vanderbilt realiza un debut correcto, pero si no fuese por la interpretación de Cate Blanchett sería bastante olvidable. Hay atractivo en lo que quiere contar, pero el episodio político en el que centra lo deja nublado, lo desenfoca. En este caso, como en la mayoría, la corrección no basta y la historia se queda nadando en aguas heladas.
The following two tabs change content below.

Verónica Ortego

Escribo cosas donde me dejen. Algunas veces me cruzo con mi criterio pero no me reconoce. El cine como hábitat natural. ¿Una palabra? Madness.

Últimas publicaciones de Verónica Ortego (Ver todas)

Deja un comentario