El Juez: Divertida y agradable tesis del sistema judicial francés

En una pequeña población francesa, el juez Michel Racine (Fabrice Luchini) es presidente del tribunal de lo penal. Tan duro consigo mismo como con los demás, es apodado “el juez de las dos cifras”: con él, siempre caen más de diez años. Todo cambia el día en que Racine se topa con Ditte Lorensen-Coteret (Sidse Babett Knudsen). Ella es miembro del jurado que va a juzgar a un hombre acusado de homicidio. Seis años antes, Racine estuvo enamorado de esta mujer, prácticamente en secreto. Ahora todos esos sentimientos aparentemente olvidados volverán a florecer.

Con una mezcla de drama, comedia y romanticismo, El Juez consigue que la hora y media que dura se pase en un suspiro. La radiografía que hace del sistema judicial francés es tan profunda que te sientes parte del jurado del juicio que se esta celebrando en la película. Su ritmo es, aparentemente, muy calmado (que no tedioso) pero llevado en volandas por numerosos personajes muy carismáticos, lo que la hace ligera en su propia ”lentitud”.

Fabrice-luchini-el-juez
Fabrice Luchini, fantástico en su papel protagonista

Fabrice Luchini está fantástico en su papel de juez. Plasma a la perfección el perfil de una persona fatigada y agotada tanto física como mentalmente. Le acompaña Sidse Babett Knudsen que no se queda atrás con su interpretación. Ambos nos dan unas escenas geniales, cargadas de naturalidad y emoción. El resto de personajes, miembros del jurado, abogados, acusados, etc, pese a su brevedad, consiguen ser memorables todos y cada uno de ellos porque están fantásticamente construidos.

Llama mucho la atención la escasez de localizaciones. Apenas hay una sala de juicios, un bar, una habitación de hotel y alguna más. De hecho, la mayor parte de la trama se desarrolla durante el juicio que se celebra. Eso si, su magnífica fotografía exprime al máximo cada uno de estos escenarios. Todo ello acompañado por grandes diálogos, gestos y sutilezas de todo el reparto.

Lo negativo de la película es que parece no saber que querer contar. Se adentra muy profundamente en el tema del juicio por homicidio rememorando a clásicos como 12 hombres sin piedad, a ratos parece que rescata la historia de amor entre los protagonistas, y a ratos parece que ambas tramas van al unísono, pero con mucha falta de equilibrio. Por eso al final uno tiene la sensación de no saber que tipo de película está viendo, por mucho que la esté disfrutando.

7/10

The following two tabs change content below.
Montador de promos de películas en el canal 13 TV, colaborador del blog de cine Todoelcinequeviene.com, apasionado del cine, los libros y los cómics.

Deja un comentario