El Novato: Rosenberg debuta con honores

Opera prima de Rudi Rosenberg, El Novato llega avalada por el premio Kutxa-Nuevos Directores del Festival Internacional de cine de San Sebastián y por los más de cuatrocientos mil espectadores en Francia, donde se estrenó durante las pasadas navidades.

Rosenberg escribió el guión al mismo tiempo que realizaba el casting. Un casting al que el director francés califica de “salvaje”: duró casi 10 meses y vieron a más de cinco mil adolescentes. A Réphaël Ghrenassia, el protagonista, no lo encontraron hasta un mes antes de que empezase el rodaje, algo que evitó que el proyecto se retrasase o incluso, que se suspendiese.

Sinopsis: Benoit (Réphaël Ghrenassia), un chico de catorce años, ha dejado el campo para mudarse a París. Su primer día en el colegio resulta ser más difícil de lo que esperaba y pronto se siente aislado. Pero un día, Johanna (Johanna Lindstedt), una nueva compañera sueca, llega a la clase y se integra perfectamente en la pandilla más popular. Benoit, siguiendo los consejos de su tío (Max Boublil), decide organizar una fiesta en casa e invitar a todos sus compañeros. Será una ocasión perfecta para empezar a ser popular y acercarse de paso a Johanna.

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Amable, ligera y muy divertida, El Novato retrata los pasos previos a la formación de la amistad entre unos personajes que en apariencia poco tienen que ver los unos con los otros, y cuyos caminos van convergiendo de una manera prácticamente accidental.

Rosenberg tenía claro desde donde quería contar la historia, y acierta de pleno al dejar fuera de foco a los adultos. El personaje de Max Boublil, que interpreta al tío de Benoit, tiene cierto peso sí, pero sirve como empuje a la trama principal, no tiene vida más allá. El otro gran acierto es el casting. Un reparto plagado de actores muy jóvenes suele implicar un salto al vacío, pero Rosenberg cae de pie y las interpretaciones resultan tremendamente frescas y naturales. Mención especial para Joshua Raccah, que ofrece los momentos de humor más potentes.

Ochenta y un minutos y cero pretensiones para un debut con honores, una comedia cuidada y entretenidísima, de esas de las que se sale con la sonrisa marcada.

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Verónica Ortego

Escribo cosas donde me dejen. Algunas veces me cruzo con mi criterio pero no me reconoce. El cine como hábitat natural. ¿Una palabra? Madness.

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